Sobre mi
Una maleta y una gerencia a los 24
Mi viaje comenzó con un salto al vacío. A los 24 años, dejé Bolivia mi país natal, para aterrizar en Panamá con una misión: liderar una multinacional. Durante 16 años, el mundo corporativo fue mi escuela de estrategia, pero el verdadero desafío llegó en 2014. Ese año, mi vida se duplicó: nació mi hijo y, casi en simultáneo, nació mi propia empresa en el sector logístico.
Era un entorno complejo, de aviones, de puertos y contenedores, donde el crecimiento de mi negocio y el de mi hijo corrían en paralelo. Mi empresa tenía alma, pasión y crecimiento.
Cuando la paz se volvió innegociable
Para el 2019, aprendí la lección más dura de mi carrera: el éxito que te roba la paz es, en realidad, un fracaso. La relación con mi socio se volvió caótica; nuestras visiones ya no hablaban el mismo idioma. En un acto de valentía (y algo de miedo), decidí soltar lo que había construido.
Fue en ese vacío donde apareció en mi vida el Coaching Ontológico. Me formé en un Máster que no solo me dio un título, sino que me regaló un espejo. Aprendí que la magia no sucede con el simple deseo, sino con la acción intencionada. Descubrí que para liderar a otros, primero tenía que re-conocerme a mí misma.
La pandemia fue mi campo de entrenamiento. Fue el momento de aplicar el «despegue interior» y empezar de cero, pero esta vez con herramientas que no se compran con capital financiero.
En 2021, mi brújula marcó un nuevo norte: Madrid. Llegué a esta ciudad no para volver a la logística tradicional, sino para emprender en la logística del potencial humano. Aquí he consolidado mi pasión por el coaching retador, enfocándome en quienes tienen el mapa del futuro en sus manos: los niños.
Hoy, desde Madrid, desarrollo estrategias de desarrollo personal para mujeres empresarias y niños a través del emprendimiento infantil. Estoy convencida de que si un niño aprende a gestionar su mente y sus ideas hoy, será un adulto que no negociará su paz mañana.
Mi invitación para ti
Hoy te abro las puertas de mi mundo. Aquí compartiré mis ideas, mis propuestas, mis tropiezos y mis victorias. No solo para contarte mi historia, sino para inspirarte a que tú también diseñes tu propio camino de crecimiento.
Bienvenidos. El viaje apenas comienza.
